¿Por qué aprender a
escuchar?
¿Cuándo fue la última vez que te diste el tiempo de escuchar verdaderamente a tus seres queridos? ¿La última vez que los ayudaste a resolver un problema grave o la última vez que escuchaste toda una anécdota para saber cómo lograron solucionar alguna situación?
Las
personas pasamos la mayor parte de nuestro tiempo en la escuela, en el trabajo,
haciendo tareas o planeando cosas para el futuro pero hemos perdido la
costumbre de hablar, platicar, compartir experiencias con la familia, con los
amigos y hemos llegado al punto en que, cuando por fin encontramos el tiempo
para hablar con nuestros seres queridos, lo vemos como algo extraordinario,
como algo excepcional y algo que no suele ocurrir, cuando en realidad esto debería ser algo cotidiano, algo que
deberíamos tener como costumbre ya que la comunicación es la base de las buenas
relaciones interpersonales porque es lo que nos ayuda a entendernos con los
demás, la que nos apoya a expresar nuestra ideas para que estemos en sintonía
con las otras personas, para conocernos, para aprender de otros o simplemente
para poder explicar cómo nos sentimos.
Escuchar
no se trata simplemente de dejar a la otra persona hablar; se trata de verdaderamente
entender y procesar lo que nos están diciendo; por eso se dice que tenemos que
escuchar no solo con los oídos, sino también con los ojos y con el corazón.
Debemos intentar comprender cómo se siente la otra persona con lo que te está
contando y no solo ‘poner atención’ para saber qué contestar.
Si
sabemos escuchar, al tener una plática con alguien a quien conocemos, sin
importar el tema, no solo vamos a entender sus ideas o lo que nos quiere decir,
sino también sus sentimientos, sus valores, su personalidad e incluso podemos
leer entre líneas y entender por lenguaje no verbal las cosas que no se pueden
expresar con palabras.
Escuchar
a nuestros seres queridos nos va a ayudar a tener una mejor relación con ellos,
a saber qué está fallando, ya sea en dicha relación o en su vida y con esta
información podemos ayudar al otro a mejorar su situación y a estrechar el lazo
afectivo.

Escuchar
a las personas nos puede abrir puertas, nos puede ayudar a crear ideas o a
combinar conocimientos con alguien más para generar un proyecto, un plan o un
trabajo mucho mejor que el que podríamos hacer por nuestra cuenta y es por esto
que la comunicación es la base de la buena organización de las empresas, es un
factor clave en cualquier ámbito de las compañías.
La
comunicación nos ayuda también a ser hospitalarios porque gracias a ella
podemos conocer las necesidades de las personas y hacer algo a respecto con esa
información. Asimismo, escuchar a los demás nos hace mejores personas porque
podemos entender la situación de una comunidad y hacer un cambio si es que esta
no se encuentra en su mejor momento.
Podemos
aprender mucho de todas las cosas que los demás nos cuentan, pero para que las
ideas y las conversaciones que tenemos con las otras personas tengan un impacto
en nosotros, generen algún aprendizaje en nosotros y podamos dar como
retroalimentación algo útil que ayude a tener a su vez un impacto en nuestro interlocutor es
necesario saber escuchar activa y empáticamente, interesarse en el otro y hacer
preguntas sin interrumpir. Hacer que la otra persona se sienta escuchada nos va
a ayudar a exprimir al máximo la experiencia que estamos compartiendo así como
a realizar cambios y dejar huella en la vida del otro.
Publicado por:
Yokleng Pun
Revisado por: Daniela
Gamboa
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